ZONA DE CONFORT
Salir de Tandil, de la zona conocida y ver otro mundo me ayudó a interpretar dónde estamos parados muchas veces, en lo conocido, en lo aprendido.
Viaje a Bs As a ver las fabricas de moldes, donde me di cuenta la importancia de no juzgar, ni cerrar puertas comerciales, una de esas fábricas de moldes prácticamente me cerro la oportunidad de invertir en sus moldes,(plata que no tenía claramente jajaja) pero como dice el dicho, se cierra una puerta y una ventana se abre.
El capital inicial invertido fue un préstamo de mi suegro $30.000 que en ese año eran unos u$s3500 (dólar a $8,56) aproximadamente, y ese mismo año cerró a $13,41, así que en un año logre pagar ese préstamo inicial, corriendo como todos para que el dólar no se siga disparando y mi deuda se convierta en una bola de nieve infrenable tipo la deuda externa.
Sin mucha idea, empezaron los desafíos de fabricar, alquile una soldadora eléctrica y arme una mesa vibradora; con maderas viejas de una obra arme una estantería, todo esto lo ensamble en el fondo de mi casa, bajo un alero de 3x5, sin paredes, sin luces, solo había ganas y disciplina. Al tiempo de armado y puesta en marcha de la mesa vibradora, se desoldó toda, claramente no soy soldador y claramente la mesa vibraba demasiado.
Por eso cuando hay ganas y objetivos definidos, todo es más claro, no más fácil.
Un dicho que me ayudo mucho, es una célebre frase motivacional atribuida al presidente estadounidense Theodore Roosevelt. ” no es que sea fanatico, pero esa mirada me ayudo y ayuda mucho.
“Haz lo que puedas, con lo que tengas, donde estés"