EL ARMADO
Después armar todo esto, faltaba la hormigonera, me contacté con una empresa de Bs As, vía telefónica, que fabricaba hormigoneras de volteo, aquí en Tandil no las lograba conseguir y mercadolibre en ese entonces era algo nuevo, y sin internet era casi imposible averiguar cosas..
Después empecé a diseñar cómo sería el modelo de producción, en la fábrica de moldes me asesoraron muy bien y me guiaron mucho, así que escuchar, mirar y recordar fue clave para poder avanzar en ese punto. Una carretilla oficiaba de batea y la hormigonera era de 120 litros, volcaba en la carretilla y de ahí a los moldes, un esfuerzo titánico que luego deparó en mejorar la ubicación de las cosas de forma más estratégica, lo que se denomina Layout (palabra extremadamente rara e inexistente para mi en ese entonces)
Claro que luego esas maquinarias la vendi para poder comenzar con equipamiento mas grande y mas industrial. Pisos y revestimientos Gregui ya estaba dando forma a sus bases, algo que para ese entonces no se vislumbra.
“Hacer las cosas correctas cuando nadie te ve, es disciplina”